Pero pedazo de zorra!!!
Odio las mosquitas muertas... me producen una mezcla entre asco un poco de vergüenza ajena.
Y lo triste es que todos los tontos tienen suerte.
La próxima vez me daré de hostias contra la pared, a ver si me vuelvo gilipollas... que parece que serlo funciona.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)